Lema para el curso 2009-2010

"La Salle...
una mirada solidaria"

Valor:

SERVICIO - SOLIDARIDAD

 

  • 1. Justificación del lema

Desde hace unos años, en el mundo lasaliano nos remitimos de forma continuada a tres grandes ejes que son parte de nuestra identidad y a la vez parte de nuestra intencionalidad educativa. Estamos hablando de la Fe, la Fraternidad y el Servicio.

Los tres ejes nos remiten a nuestra “realidad fundacional” y al “universo de pensamiento” de Juan Bautista de La Salle. Un pensamiento donde lo humano y lo divino se entremezclan para hacerse explícito en un vocabulario específico que intenta trascender las palabras para hacerse vida entre las personas que frecuentan las Escuelas Cristianas.:

  • La “fe”, una forma de contemplar el mundo desde la mirada de Dios. Un Dios que se hace presente en lo cotidiano de la vida del educador y en la vida de los niños que frecuentan la escuela. Durante el curso 2007-2008 vivimos esta experiencia, tan nuestra, desde el lema “La Salle… Un lugar para creer y soñar juntos”.
  • La “Comunidad”. La Salle la entendió como una forma de vida para sus primeros maestros, los Hermanos. Los lasalianos de nuestro tiempo la seguimos valorando como un “espacio necesario” para seguir educando a los niños y jóvenes de nuestro mundo multicultural y multirreligioso. Una comunidad amplia donde tienen cabida todos los que formamos parte de la Escuela Lasaliana: Educadores, Asociados, Hermanos… También las familias y los niños, sujetos preferentes de nuestra actividad educativa. Durante el curso 2008-2009 lo viviremos desde el lema “La Salle… Contigo, amigos y hermanos”.
  • El “Celo”. Es la tercera palabra de la trilogía. La palabra celo hace referencia a un servicio realizado con esmero, con sumo cuidado. En el contexto lasaliano podríamos identificarlo desde una connotación específica, la pasión por la causa de la Educación Cristiana que intenta construir una humanidad nueva y una sociedad más justa. La humanidad y la sociedad que Jesús quiso. El “Celo”, manifestado desde el concepto de “Servicio” será el centro de interés del lema para el curso 09-10, un año escolar en el que por un mejor “servicio” a la Escuela Lasaliana nos adentrará por el camino de convergencia

En la reunión del mes de mayo el E.A.D. del Distrito Valencia-Palma presentó a la Comisión Regional de Pastoral de la A.R.L.E.P., para el discernimiento, cuatro lemas:  

    • “La Salle… Una mirada solidaria”.
    • “La Salle… Para servir”.
    • “La Salle… Estrellas para el mundo”.
    • “La Salle… Futuro de solidaridad”.

Tras la deliberación oportuna se hizo la opción por el primero: “La Salle… Una mirada solidaria”.

El pensamiento de Juan Bautista de La Salle es “fiducial” y “Cristocéntrico”. Si queremos profundizar en el concepto de “Celo” y “Servicio” nos hemos de remitir necesariamente al Evangelio y al protagonista del mismo.  Jesús de Nazareth aparece ante la humanidad como el rostro humano de Dios. La persona de Jesús y su actividad en la Palestina de hace veinte siglos nos habla de la “Pedagogía de Dios”. La forma que Dios tiene acercarse a la humanidad y tratarla de una manera liberadora y redentora.

Jesús de Nazareth es el “Maestro” que emplea la “Palabra” hecha parábola y poesía para llegar al corazón de cuantos le escuchan. Pero es también el Maestro que llega al corazón de sus contemporáneos con “Gestos de servicio” que convencen y reafirman sus palabras. Jesús acoge a cuantos molestan en la sociedad de su tiempo. Jesús cura heridas que trascienden lo corpóreo. Jesús perdona vivencias no sanadas. Jesús ama con ternura.

Quizá la máxima expresión del “Servicio” vivida por Jesús de Nazareth es la experiencia del cenáculo en su particular noche de Pascua: el gesto de lavar los pies. Este acontecimiento para cuantos nos sentimos creyentes una metáfora de la opción de Jesús por lo básico, por lo elemental, por lo sencillo, por lo que la gente considera tarea de esclavos o de de poca relevancia social. Esta vivencia relatada en el Evangelio se hace presente entre los lasalianos para recordarnos que cualquier “gesto de servicio” realizado por un niño, es la expresión de que estamos en la onda de la “constelación de valores” ligados al Reino. Los pequeños gestos de servicio de los educadores en la Escuela Lasaliana son los que realmente la convierten en Escuela Cristiana.

Optar por educar el valor del “Servicio” supone fundamentarlo en lo que da origen y sentido al mismo, los valores de la fe y la fraternidad. Por ello de verdad entenderemos el Servicio si lo contemplamos desde el ángulo de la fe: caer en la cuenta de que todas las personas tienen dignidad porque son hijos e hijas de Dios. Contemplar el “Servicio” desde la Fraternidad supone tener conciencia de que cualquier persona es mi hermano o mi hermana, aunque sea de otra raza, cultura, lengua, religión o condición social.

El “Servicio”, vivido en nuestra escuela desde las vertientes descritas, se convierte en una palabra polisémica, una palabra que encierra múltiples significados para expresar el “acto educativo” que deseamos para nuestros ambientes lasalianos:  “Libertad”, “Prójimo”, “Utopía”, “Amor”, “Justicia”, “Gratuidad”, “Disponibilidad”, “Voluntariado”, “Responsabilidad”, “Esfuerzo”, “Constancia”, “Buen samaritano”. “Lavatorio de los pies”, “Realización personal”…

El lema “La Salle… Una mirada solidaria” explicita y concreta lo anteriormente descrito desde el mismo valor de las palabras:

  • “La Salle” acoge un grupo extenso de educadores que intenta educar desde un Carácter Propio fundamentado en los valores del Evangelio y expresado desde los parámetros del Humanismo Cristiano.

“Mirada” es una acción humana que denota el estado interior, la sensibilidad del que la ejerce.  El Rabino de Nazareth ejerció una mirada contemplativa hacia la realidad, una mirada peculiar que le ayudó a llevar a buen término la Misión encomendada por el Padre:

    • Una mirada identificada con la naturaleza, de la que forma parte el ser humano y que a la vez la proporciona el alimento y la vida a la gente, al pueblo. (Mt 6,28).
    • Una mirada cargada de afecto y expectativa hacia el joven. (Mc 10,21).
    • Una mirada compasiva con cuantos se sienten vejados y abatidos. (Mt 9,36).
    • Una mirada reivindicativa ante la fragilidad sociorreligiosa de la mujer. (Lc 13,11 Mt 15,28 Lc 7,3).
    • Una mirada confiada, puesta en aquellos de los que la sociedad no espera nada. (Lc 19,5).
    • Una mirada desafiante y creativa, capaz de generar un nuevo proyecto al servicio del Reino. (Mc 3,34).
    • Una mirada de indignación antes quienes se oponen a un mundo mejor. (Mc 3,5).
    • Una mirada interpelante hacia el discípulo, capaz de transformarle, por convincente. (Lc 6,20).
    • Una mirada reconciliada con los fallos de los más cercanos.  (Lc 22,61).
    • Una mirada filial, cargada de ternura ante el sufrimiento.  (Jn 19,26).
    • Una mirada confiada, puesta en el Padre, principio y meta de cuanto existe. (Jn 17,1).

 

El trabajar el lema con los alumnos, desde la mirada del Cristo-Jesús, puede ayudarnos a abrir los ojos para contemplar en profundidad la realidad que nos rodea y que Dios desea transformar con la ayuda de nuestras manos.

  • “Solidaria” es la palabra que mejor complementa a la misma “mirada”. La solidaridad es la máxima expresión del amor cristiano. Hoy nosotros, como en el pasado Jesús, hemos de estar atentos a las “enfermedades” que asolan a la humanidad de nuestro tiempo, y dispuestos a andar el camino pendientes de los que andan cansados, agobiados, desanimados, sin expectativas.

2. Símbolos posibles y justificación de los mismos

“Mano” (formato de llavero): la mano es, junto con el lenguaje, el fenómeno más propiamente humano. La capacidad de usar las manos es parte de la hominización, a ellas está ligada la capacidad de transformar la realidad desde lo que se ha conocido como “Homo Faber”. Pero las manos no son un fenómeno reduccionista ligada al “hacer”, al trabajo… También son instrumento de comunicación, de transmitir acogida, aprecio, afecto. Las manos se hacen evangélicas cuando se convierten en instrumentos de Dios para acercarse a los desvalidos, a los excluidos del mundo.

3.Objetivos para la Comunidad Educativa

 La reflexión lasaliana vinculada a capítulos y asambleas nos estimula a la Asociación y al Servicio. Es necesario que estas orientaciones se fundamenten desde el conocimiento y se proyecten en la acción. Por ello consideramos de especial importancia potenciar durante el curso 09-10 los siguientes objetivos:

  • Facilitar a las Comunidades Educativas medios que posibiliten la reflexión y la concienciación del significado del Servicio, como valor lasaliano, orientado a superar las “nuevas pobrezas” de los niños y jóvenes de nuestro tiempo:
      • Conocimiento de los “Derechos del niño”.
      • Conocimiento y sensibilización ante las “nuevas pobrezas” de los niños y los jóvenes.
      • Opción y compromiso por los “pobres” del aula.
  • Vivir la actividad educativa como servicio.
  • Celebrar la Fe en Dios, que a través de la historia se ha acercado a los pobres, y en el Cristo-Jesús, que hizo su opción de levantar a los pobres desde un servicio de acogida, acompañamiento y liberación.
4. Objetivos para los alumnos

La Escuela Lasaliana, desde los diferentes ámbitos de la Pastoral Educativa, está intentando unir esfuerzos de encuentro entre la Fe y la Cultura, entre Evangelio y Sociedad. Creemos de especial importancia que nuestros alumnos y alumnas se acerquen a los problemas de nuestro “mundo global”, pero es de especial importancia acercaros a los problemas de su “mundo real”, espacio donde él puede tener y vivir experiencias de servicio. Por ello proponemos los siguientes objetivos:

  • Facilitar recursos que favorezcan la reflexión del alumnado en torno a la pobreza en nuestro mundo, realizando especial hincapié en las “nuevas pobrezas” que afectan a los niños y jóvenes de nuestra sociedad occidental: soledad, consumo, nuevas adicciones, “bulling”, nuevas actitudes de exclusión…
  • Mostrar formas de compromiso con el “Servicio”  y fomentar el mismo en las diferentes etapas y edades psicológicas.
  • Dar a conocer formas de servicio ligadas al mundo lasaliano.
  • Conocer experiencias de servicio de Jesús de Nazaret.
  • Cultivar actitudes nacidas de valores, profundamente cristianos, ligados al Servicio: ser observadores, estar atentos a los demás, no permanecer indiferentes, compartir lo que tienes, dedicar tiempo a los demás…